La equinoterapia mejora significativamente el desarrollo cognitivo.

Programa Terapéutico

Se caracteriza por brindar varias intervenciones:

  1. Terapia Cognitivo-Conductual

  2. Musicoterapia

  3. Intervención Sensorial

  4. Intervención Psicomotriz

  5. Equinoterapia


¿Qué es la equinoterapia?

La equinoterapia es un tratamiento terapéutico innovador que utiliza los movimientos del caballo para neuroestimular y rehabilitar a los pacientes. Este enfoque terapéutico se distingue por ser complementario, ya que el caballo desempeña un papel fundamental en la mejora de la calidad de vida de las personas con diversas discapacidades. Esta intervención terapéutica no solo mejora, sino que potencia el desarrollo físico, emocional, social y cognitivo de los pacientes que participan en ella.

Desde una perspectiva física, montar a caballo y participar en actividades relacionadas como cepillar y cuidar al animal, promueve el fortalecimiento muscular, mejora la coordinación motora, el equilibrio y la postura. Estos beneficios son particularmente significativos para aquellos que enfrentan desafíos neuromusculares o físicos, ya que el movimiento tridimensional del caballo imita de manera efectiva el patrón de marcha humana.

En términos emocionales y psicológicos, la conexión emocional entre el paciente y el caballo es fundamental. Esta relación puede aumentar la autoestima y la confianza en uno mismo, al tiempo que fomenta la superación de miedos y la gestión del estrés. Participar en equinoterapia también puede desarrollar habilidades emocionales como la paciencia, la empatía y la perseverancia, fundamentales para el bienestar integral.

Socialmente, la equinoterapia proporciona un entorno donde los pacientes pueden practicar habilidades sociales importantes, como la comunicación no verbal, el trabajo en equipo y la resolución de problemas. Las sesiones terapéuticas incluyen actividades adaptadas individualmente que promueven la interacción positiva entre el paciente, el terapeuta y el caballo, creando un ambiente de apoyo y aprendizaje mutuo.

  • Montar a caballo desafía la coordinación, el equilibrio y la orientación espacial, fortaleciendo las conexiones neuronales y mejorando la función cerebral.

  • Requiere concentración para seguir las instrucciones del terapeuta y las señales del caballo, mejorando la atención sostenida.

  • Las actividades como controlar al caballo fomentan el pensamiento crítico y la habilidad para encontrar soluciones.

  • Recordar rutinas y experiencias previas fortalece la memoria a corto y largo plazo.

  • Montar y guiar al caballo desarrolla habilidades para establecer y alcanzar metas efectivamente.